martes, 20 de mayo de 2025

CÁPSULAS DE HISTORIA: LA OTIRRONARINGOLOGÍA EN LA FCM-UNA

Cátedra de Otorrino, circa 1970
Cátedra de Otorrinolaringología. Circa 1970

La historia de la Otorrinolaringología en Paraguay está íntimamente ligada al desarrollo de la Facultad de Ciencias Médicas, que reabrió sus puertas en 1918. En sus inicios, esta especialidad no existía como cátedra independiente, sino que formaba parte de la asignatura de Oftalmología, a cargo del Prof. Dr. Silvio Lofruscio, quien también era jefe de servicio hospitalario. En esa época, la práctica de la Otorrinolaringología no estaba restringida a especialistas, sino que era ejercida por médicos de distintas ramas, según la tradición médica de aquel tiempo.

Uno de los pioneros más destacados fue el Dr. Jovino Mernes, quien ya en 1915 asumía responsabilidades en el Hospital Nacional de San Vicente de Paul, siendo designado jefe de sala de medicina y del servicio anexo de Oftalmología y Otorrinolaringología. Esta situación reflejaba la formación médica que muchos profesionales paraguayos recibían en el extranjero, donde ambas especialidades solían enseñarse de forma conjunta.

En 1926, el Consejo de la Facultad resolvió que ningún profesor dictara más de una cátedra, lo que llevó a una reorganización interna. La separación formal entre Oftalmología y Otorrinolaringología se concretó en 1927, bajo el decanato del Dr. Víctor Idoyaga. Fue entonces cuando se creó oficialmente la Clínica de Otorrinolaringología como materia independiente, siendo nombrado como primer profesor el Dr. Nicolás Chiriani, acompañado por el Dr. Crispín Insaurralde como jefe de clínica.

Médicos de Otorrino. Circa 1940

Al principio, la enseñanza se realizaba en condiciones muy precarias, compartiendo espacios con la oftalmología. Sin embargo, esta situación cambió progresivamente. Bajo el decanato del Dr. Luis E. Migone, se le otorgó un local independiente fuera del predio hospitalario, hasta que finalmente, en 1955, se inauguró el pabellón actual dentro del Hospital de Clínicas. Este fue un paso crucial para consolidar la cátedra como una especialidad con identidad propia, respetada dentro del ámbito académico.

El Dr. Crispín Insaurralde, formado en Montevideo, tuvo un rol clave en este proceso. Se preocupó por las necesidades médicas de la población más vulnerable, especialmente de quienes provenían de zonas rurales con enfermedades tropicales y escasos recursos. Ante esta realidad, propuso la creación de un instituto especializado, aunque no logró concretarlo por falta de apoyo. Como parte de su legado, fundó en 1938 la Sociedad de Oftalmología y Otorrinolaringología del Paraguay y editó la revista “Anales de Oftalmología y Otorrinolaringología del Paraguay”, marcando un hito en la difusión científica de la especialidad.

Así, la Otorrinolaringología pasó de ser una disciplina secundaria a ocupar un lugar central en la formación médica del país, gracias al esfuerzo de docentes y profesionales comprometidos con su desarrollo.

Cátedra de Otorrinolaringología. Circa 1955

CÁPSULAS DE HISTORIA: DEPARTAMENTO DE TRABAJO SOCIAL


 

El Departamento de Trabajo Social del Hospital de Clínicas tiene sus raíces en la década de 1950, cuando comenzaron a trabajar en la institución las llamadas Visitadoras Sociales Polivalentes. Estas mujeres cumplían una variedad de tareas sociales y sanitarias, como vacunaciones, distribución de medicamentos y asistencia a pacientes sin acompañamiento familiar, adaptándose a las múltiples carencias de los usuarios del hospital.

En los años 60 se profesionaliza el servicio con la incorporación de la trabajadora social Lidia Heyn, quien luego fue reemplazada por la Lic. Idalina Agüero en 1961. Bajo su liderazgo, el área se consolidó y comenzó a expandirse. A partir de 1963 se suman otras profesionales como Elisa de Cárdenas, Carmen de Wick, Bernarda Irrazábal e Isailda Osorio, marcando el inicio de lo que se convertiría en el Departamento de Servicio Social.


Con el aumento en la complejidad de las demandas sociales de los pacientes, se amplía el equipo y la cobertura horaria: se incorpora personal para los turnos tarde y noche, incluyendo a Carlos Torres y Guillermina Kunsle. Se mejora la infraestructura interna con mobiliario, personal de limpieza y secretaría. En respuesta a la grave situación socioeconómica de la mayoría de los pacientes, el equipo organizaba reuniones mensuales para evaluar y planificar estrategias de atención, y gestionaba recursos externos —medicamentos y otros insumos— mediante donaciones, apelando a la solidaridad de la ciudadanía a través de medios de comunicación.

Durante los años 70 y 80, a pesar de las renuncias causadas por bajos salarios, continuaron las incorporaciones: destacan las licenciadas Etelvina León, Teresa Almada, Gladis Portillo, y Rosa Ramírez. Con la transición democrática a fines de los 80, se logró una mejora presupuestaria en la Facultad de Ciencias Médicas y el hospital, permitiendo la creación de
nuevos cargos para trabajadoras sociales.

En los años 90 se integran nuevas profesionales como Flora Giménez, Ana Bordón, Gladys Rojas, Adela Agüero, Sandra Tarazona, Tomasa Sánchez, María Victoria Sosa, María Isabel Molas, Beatriz Meza, Antonia Salinas y Romy Morales.

Con el tiempo, se dio un fortalecimiento institucional dada la demanda de atención social, adaptando estrategias para integrar al equipo a funcionarios de otras áreas del Hospital de Clínicas, que contaban con una titulación en Trabajo Social. Tal es el caso de Juana Olmedo, Edith Torales, Zuny Váquez, Fátima Grance, Nidia Cañete, María Bogado y otros.

El desarrollo del Departamento ha estado marcado por dos grandes etapas: una primera, en el antiguo Hospital de Sajonia, caracterizada por una infraestructura precaria y pocos recursos humanos; y una segunda, en el moderno Hospital de Clínicas en San Lorenzo, donde se cuenta con instalaciones adecuadas para atender a una población mucho mayor. A lo largo de los años, los logros más importantes se reflejan en la atención brindada a miles de usuarios que encontraron no solo acompañamiento social, sino también apoyo concreto en la mejora de su salud y calidad de vida.

CÁPSULAS DE HISTORIA: UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS


 

A finales de los años 80’ y principios de los 90’ se habilitaron unidades de cuidados intensivos en la I Cátedra de Clínica Médica con dos camas, I Cátedra de Clínica Quirúrgica con cuatro camas, y la II Cátedra de Clínica Quirúrgica con cuatro camas. Estos servicios estaban a cargo de la cátedra correspondiente y eran independientes entre sí.

En el año 1999 se unificaron las terapias en un servicio único y autónomo, denominándose Unidad de Cuidados Intensivos Polivalente. Este servicio de carácter docente y asistencial contó inicialmente con 14 camas, con una cobertura de profesionales en Enfermería (licenciados/as) de 100%, en relación 1:2 con los pacientes, médicos de guardia calificados, cubriendo turnos de dos horas, dos jefes de sala y un jefe de servicio con formación en el extranjero. Así mismo, se inició la rotación de médicos residentes, tanto de clínica médica como de cirugía, como parte de su formación académica.

Con este sistema funcionó el servicio hasta el año 2010, salvo una reducción de 14 a 12 camas por motivos presupuestarios en el 2004.

En el año 2010 se habilitó la Unidad de Cuidados Intensivos en la sede de San Lorenzo, inicialmente con seis camas, quedando la unidad de Sajonia con diez camas. Los grandes gastos del traslado y otros factores presupuestarios obligaron a reducir las camas a cuatro y ocho respectivamente, en un período de dos años.

Del 1 al 4 de diciembre de 2012 se realizó el traslado definitivo, quedando así reunificada la Unidad de cuidados Intensivos de Adultos en el actual Hospital de Clínicas- San Lorenzo, con nueve camas disponibles en forma provisoria, hasta la ampliación programada del servicio a catorce camas.

El servicio cuenta actualmente con equipamientos de última generación y recursos humanos calificados, pudiendo mencionarse un equipo de monitorización continua de gasto cardíaco (EV-1000), dos equipos de hemodiálisis, dos equipos de ecografía de múltiples traductores, un marcapaso transitorio uni y bicameral e implementos para manejo de vías aéreas difíciles bajo visualización directa.

Desde el principio se promovió la investigación científica con la realización de numerosos trabajos que fueron presentados en congresos nacionales e internacionales y publicados en revistas científicas de prestigio. Así mismo se estimuló la formación continua de todo el personal con la realización de cursos, jornadas de capacitación, actualizaciones bibliográficas y facilitando la participación en congresos a nivel nacional e internacional.

En su carácter docente se realizan pasantías de estudiantes de enfermería, fisioterapia, nutrición, y de médicos residentes de diferentes servicios. A partir del año 2011 se inició el programa de residencia y posgrado en medicina crítica con la intención de formar médicos especialistas en este ámbito, dando respuesta a las necesidades del país.

 

Fuentes consultadas:

Archivo del Museo Hospital de Clínicas.  

Notas remitidas al Museo Hospital de Clínicas.




jueves, 13 de marzo de 2025

Jueves de Archivo: ANALES DE LA FCM. VOL.II-NRO 7 Y 8 (1928)

 

Jueves de TBT son #JuevesDeArchivo

¡Buen inicio de año a todas y todos!

Desde el área de Archivo e Investigación, nos encontramos en proceso de digitalización del acervo documental del Museo. Te recodamos que para consultar el acervo, puedes realizar una solicitud vía correo electrónico a archivosdelmuseoclinicas@gmail.com, o bien, acercarte a las oficinas del Museo Hospital de Clínicas en el horario de atención, de lunes a viernes, de 08:00 a 12:00h.

En esta ocasión presentamos un tomo de los ANALES de la Facultad de Ciencias Médicas, correspondiente al año 1928. Este documento, fue reparado y digitalizado por la Editorial de la FCM, la EFACIM. Puedes acceder al documento de manera digital haciendo click en este enlace, o en la imagen. 

Los ANALES históricos se encuentran bajo el resguardo de la EFACIM.