Clickando en el siguiente enlace podrás acceder al documento scaneado de la obra del Prof. Dr. Cándido Vasconcellos "Mi Memoria de la Sanidad en Campaña".
Esperamos que lo disfruten y saquen provecho de este registro tan valioso.
https://drive.google.com/open?id=13UXExi8MwcXEUsca8gNYxu64vdPqjiJV
lunes, 8 de abril de 2019
miércoles, 12 de diciembre de 2018
Esbozos de la historia del Museo Hospital de Clínicas - Entrevista a Teresita González
En el post anterior, el Profesor Addario nos contaba sobre los inicios del proyecto del Museo Hospital de Clínicas: cómo surgió la idea, cuáles fueron sus inspiraciones, la ayuda que recibió.
Un gran proyecto lleva años en concretarse, y en el paso del tiempo son muchas las personas que se involucran y que aportan con su granito de arena.
Este es el caso de la Dra. Teresita González, bioquímica de formación, y quien actualmente ocupa el cargo de Directora Interina del Museo Hospital de Clínicas, siendo sucesora del creador, el Prof. Salvador Addario Bentrón.
Aquí nos comenta un poco sobre su participación en la creación del Museo Hospital de Clínicas*
Fotografía de Teresita González, extraída de
http://www.portalguarani.com/3297_teresita_noemi_gonzalez.html
Un gran proyecto lleva años en concretarse, y en el paso del tiempo son muchas las personas que se involucran y que aportan con su granito de arena.
Este es el caso de la Dra. Teresita González, bioquímica de formación, y quien actualmente ocupa el cargo de Directora Interina del Museo Hospital de Clínicas, siendo sucesora del creador, el Prof. Salvador Addario Bentrón.
Aquí nos comenta un poco sobre su participación en la creación del Museo Hospital de Clínicas*
"La historia comienza más o menos en el 2008. Conocí al Prof.
Addario, él ya tenía su museo de la primera cátedra; y a él le contaron que yo
estaba haciendo un ensayo documental a través de fotografías del Hospital de
Clínicas.
Entonces él se acercó a la tercera cátedra, al departamento
de hematología, donde yo prestaba mis servicios como bioquímica. Yo le dije
que, ciertamente, estaba haciendo fotografías, y me preguntó si esas
fotografías se podrían donar al museo, y le dije que sí, que cuando esté
terminado el ensayo volveríamos a
hablar. Incluso mencionó una posible compra, que se pagaría para que forme
parte del Museo, a lo que respondí que simplemente donaría las fotos. Fue así
que me enteré que él estaba en un proyecto de Museo del Hospital de Clínicas.
Pasado el tiempo tuvimos una entrevista, porque a él le
prometieron que contaría con un lugar más grande para la puesta en escena.
Por entonces, el Hospital aun funcionaba en el predio de Sajonia. Fue allá por
el 2010 más o menos que conocí a la arquitecta Cristina, quien estaba ayudando
al profe con el proyecto de un futuro museo, un museo bien armado, ordenado,
con fichas técnicas; y ella me dijo que yo podría trabajar para el museo por
mis conocimientos de fotografía, inclusive, me explicó cómo se deben quitar las
fotografías de un objeto que pertenece a la colección de un museo, cómo se hacen
las fichas. Y a mí me encantó todo lo que ella conocía.
La historia, sin embargo, quedó en stand by, porque había
nada en concreto; cuando le veía al profe,
con quien nos cruzábamos alguna que otra vez, le decía “profe, ¿y después? ¿y
tu museo?”, y me decía “aun no dieron un lugar más grande”. Hasta que, en el
2012, la mudanza del Hospital de Clínicas a la ciudad de San Lorenzo era
inminente.
Entonces, como yo seguía sacando fotos, me paseaba por todos
los rincones después de mi horario de trabajo, que era hasta las 10:00am; era
un horario repartido en 5 días en 3 horas. Con mi guardapolvo de bioquímica y
mi cámara yo ya tenía permiso. Continuaba con pasión, inclusive durante la
mudanza registré cómo alzaban las cosas. A veces también me hacía escapadas
cuando el registro era urgente, por ejemplo, me decían “ahora se están mudando
y quitando los colchones de tal parte”, entonces corría yo a toda velocidad
para registrar ese momento.
En una ocasión cuando se mudaba una de las últimas cátedras, la de la sala X,
me cruzo otra vez con el profe, y me dice “a vos te quería encontrar, estoy
camino a una reunión con el decano,
puesto que ahora me piensan dar más lugar para la puesta en escena del Museo,
porque todo esto –refiriéndose al recinto- quedará abandonado”, y me pregunta
“si es que querés ir al museo ¿dejarías la bioquímica?” y le dije yo “por qué
profe?” Porque yo pensaba que podría
trabajar de las dos cosas, y me dijo “porque es seguro que no hay rubro para esto, vas a
tener que trasladarte con tu rubro de bioquímica”.
Al regresar al departamento de hematología y terminar mis
labores del día le pregunté a mi jefa si accedería a darme el traslado al
Museo, y me dijo “puede ser, Tere, pero mirá que nosotros te necesitamos ¿vos
en verdad querés ir?” Era claro que yo quería ir.
Al día siguiente el profesor me da la buena noticia de que
la ex sala IV pasaría a ser espacio para la puesta del Museo. En el 2012 el
Hospital se mudó totalmente, el Profesor me llama y solicita mi traslado, que
contaba con el Visto Bueno del decano, quien además crearía la dependencia “Museo”.
Dejé el departamento de hematología y la bioquímica, y me
aboqué en hacer todo lo concerniente a gestión cultural para el nuevo Museo. Yo
conocía sobre gestión gracias a mis grupos de fotografía, ya que en ellos había
gestionado visitas desde el extranjero, contaba con contactos en muchos grupos
de artistas, de fotógrafos y de centros culturales, de empresas que apoyan
eventos. Pensé que todo esto podría ayudar al Profe a concretar su sueño del
Museo.
¿Cómo fue para que se
contacte con el banco ITAU?
Y, la verdad que fue una suerte del destino. Porque yo en
ese tiempo trabajaba con un fotógrafo que era contratado por ITAU, él no querrá que de a luz su nombre, pero me pasó el contacto de la persona que estaba en marketing, y
me dijo “escribile a esta señora y pedile una entrevista”
Así lo hicimos, concretamos una entrevista y me acompañó
Mariluz Martin por parte del Hospital, y de allí nos derivaron a la Fundación
ITAU, donde tuvimos una reunión con Liz Cramer. Ella tuvo un feeling total con
el proyecto, le gustó de entrada. En la primera entrevista ya dijo que SÍ.
Era un proyecto lindo, un proyecto social que beneficiaría a
muchas personas, tenía todas las de ganar, porque la comunidad aledaña al ex
predio del Hospital es en cierta forma carenciada y se vio desprovista del
mismo; entonces, este proyecto vendría más o menos a llenar un hueco, no del
todo, pero al menos no se sentirían tan abandonados porque la verdad, así estaba, abandonado. Liz dijo que tendría muy buen impacto social, y que ITAU favorece a los proyectos que tienen este tipo de impacto.
“Como Fundación no podremos dar el monto total necesario
para cumplir el proyecto. Contactaré con un museólogo que realizará el
presupuesto, y en base a lo que él presente veremos en qué porcentaje nuestra
ayuda podrá ser brindada. Tal vez el resto pueda ser colaboración de la
Facultad de Ciencias Médicas” fue lo que nos dijo Liz. Y así pasó. Hablamos con el museólogo Luis
Lataza, quien recorrió el sitio y vio los objetos con los que contábamos. Vio
todo lo que se podía reciclar, como muebles viejos , puertas, pedazos de madera
y calculó todo lo que tenía que hacer, pintura, y puesta en escena. Él le llamó
puesta en escena a revalorizar el objeto con ciertos soportes o escribir la
historia en infografías rápidas de leer, con fotos atractivas, y poner también
cosas como escritorio, radios viejas, camas viejas, poner en un contexto que sea
agradable a la vista, que invite a conocer, a leer.
La mayoría de los objetos estaban en el Hospital abandonado,
el desafío era rescatar esos objetos de los lugares donde estaban encerrados,
como por ejemplo las cialíticas, que se encontraban en el área de cirugía. Las
camillas estaban en el área de
radiología, por más que una camilla de cirugía sirve para acostar a
alguien que tendrá rayos x, algunas estaban allí también, la mayoría de las
camas estaban en esta cátedra, en la cuarta. En sala X había un montón de
objetos, máquinas de escribir viejas; en banco de sangre había un espectrofotómetro, había microscopios, aparatos para mezclar la sangre, muchísimas
cosas que estaban en desuso. Estaban todas tiradas por el piso o abandonadas en
las mesas. La mudanza consistió en irse con lo que servía, y dejar atrás todo
lo que no servía.
¿Y esa búsqueda de objetos, la hacían ustedes?
Sí, los primeros cuatro meses, mucho antes de hablar con
ITAU, estuvimos en una oficinita muy pequeña en el área de recursos humanos, y
desde ahí salíamos a juntar objetos de
lugares que no tenían llave y que podían servir al museo. Los llevábamos
a un depósito que estaba en el área de
la ex maternidad, y de tanto en tanto Karina y Luz, ambas funcionarias del
futuro Museo, le pasaban un trapo a los objetos para que no se le acumule tanto
polvo. Esos meses fueron muy duros porque este lugar estaba en abandono, sucio,
siquiera una escoba pasaba por el hospital.
Cuando pasamos a sala IV, a finales del 2013, es cuando se empieza
a ver la cuestión con ITAU.
Por lo menos ya teníamos las cosas ordenadas dentro de la
sala IV, pero ordenadas sin ningún conocimiento museográfico, solamente con los
objetos puestos en fila: las mesas, las sillas, los aparatos de toma de
presión, el aparato que es para reanimación. Estaban todos puestos en mesas y
sacudidos.
¿Cómo impacta este espacio actualmente?
Este espacio tiene muchísimas posibilidades, no solamente en
cuanto al conocimiento de la historia, sino posibilidades educativas,
culturales. También puede ser un espacio de arte contemporáneo, aunque hagan
falta recursos.
Creo que es mucho lo que logró el Museo, desde su apertura
en el 2014. Los médicos y médicas, enfermeras y enfermeros, y funcionarios en
general, se están involucrando con el lugar, vienen a realizar sus festejos de
aniversario de promoción, por ejemplo, se empoderan de su propia historia.
Dicen “¡pucha, sí que es mucho lo que hicimos!”.
¿Podría decirse que activa la memoria?
Sí, activa la memoria, y activa esa parte que necesita el
paraguayo: empoderarse de su historia para sentirse bien, no para sentirse mal,
sino para fomentar su autoestima, que es lo que necesita nuestro pueblo.
Yo creo que todo el trabajo que se hizo acá fue muy bueno,
de todas las personas, como por ejemplo de Luz Fretes, quien ayudó muchísimo
siendo nuestra auxiliar; también Karina Elmo, con todo lo que era recolección
de objetos y su cuidado; y mi parte, por supuesto, que era ayudarle a ellos.
Por entonces lo que hacía era buscar los recursos, y bueno, justo se dio la
oportunidad de trabajar con ITAU, porque se consultaron otros lugares pero no
llegamos a concretarlos.
Así también la valiosa labor de Luis Lataza, quien puso todo
su empeño en usar los recursos con los que ya contábamos, y poner en valor de
la mejor manera los objetos, y que sean estos mismos quienes cuenten la
historia.
*El texto aquí trascrito forma parte de una entrevista realizada por Lisa Di Benedetto a la Dra. Teresita González en octubre del 2018.
martes, 11 de diciembre de 2018
Esbozos de la historia del Museo Hospital de Clínicas - Entrevista al Profesor Salvador Addario
El Museo Hospital de Clínicas se inauguró en diciembre del 2014. Hoy día cuenta con salas que recorren desde la medicina guaraní hasta la creación del Hospital de Clínicas y de la Facultad de Medicina, y se encuentra ubicado en lo que antes fueron las salas IV y V del Hospital de Clínicas del Barrio Varadero.
Este esfuerzo por instalar un recorrido de la historia de la Medicina llevó años de gestación. El primer acercamiento fue la creación una muestra en la Primera Cátedra de Clínica Médica en el año 2003. Este antecedente evidenció la posibilidad de ampliar el proyecto.
Aquí trascribimos un esbozo sobre lo que podría llegar a ser la historia del Museo Hospital de Clínicas. El Profesor y Doctor en Medicina Salvador Addario, impulsor de este proyecto, nos cuenta un poco de cómo fueron los primeros pasos.*
- Entre
los años 1960/1970 corría en el ambiente que en algún momento la Facultad de
Ciencias Médicas y su Hospital de Clínicas deberían ir al Campus Universitario,
en la ciudad de San Lorenzo.
Esto me motivó, ya que el país tiene poca memoria.
Habría que llevar adelante un plan de creación de un Museo que
reivindicase el paso de los hombres y las mujeres que llevaron adelante esta
casa de las gentes necesitadas, y como los museos recogen la historia de un
pasado, en ella estaría esta rica historia del Hospital de Clínicas y de su
FCM-UNA.
- Entre los años1970/1973, después de haber culminado mi formación como médico interno y residente
de clínica médica (en la I° Cátedra de Clínica Médica) fui nombrado como
director de la unidad sanitaria del Instituto de Previsión Social en mi ciudad
natal Ypacarai.
Solicité ir a Asunción 3 veces por semana para iniciar así mi carrera
como docente, que comenzó como auxiliar de la docencia en la cátedra de semiología
médica, a cargo del Profesor Luis Reyes.
Además hice consultorio. Contaba con la gran ayuda de la auxiliar de
consultorio Sra. Antonia Duarte, que me agendaba los pacientes con gran afecto.
En una culminación de asistencia a pacientes reumáticos, le manifesté mi proyecto:
la creación del “Museo de la 1ra Cátedra de Clínica Médica (I° C.C.M.)”, y su
respuesta inmediata fue: “Dr. Addario, yo sé que vas a cumplir ese sueño,
tienes toda mi ayuda, pero no te olvides que me dijiste que viajarías a España
en el año 1975 para ir a formarte en la especialidad de reumatología, por 4
años, hasta que obtengas el título que te acredite como tal. Me pediste una
ayuda y te la voy a brindar: la Hermana Tanaca y yo contamos con una habitación
donde guardamos los objetos que se dan de baja en el Hospital, y te pido que me
acompañes para así mostrarte lo que resguardamos. Desde hoy esos objetos pasan
a ser acervo para el Museo de la I° C.C.M.”
En dicho lugar encontré valiosos objetos como el electrocardiógrafo. No
olvido que, entrando a la pieza, llegó la Hna. Tanaka quien me obsequió un gran
abrazo para luego decirme: “hoy estoy feliz, porque el Dr. y carpintero nacido el 19 de marzo de
1940 que recuerda al padre de Cristo San José, por eso lleva el nombre de
Salvador, cumplirá su deseo”. A continuación me llevó a una sala de costura, y
me entregó una de las primeras máquinas de coser que llegó al Hospital; como
así también un catre de campaña militar que había sido donado por el gobierno chileno,
usado en época de guerra para los numerosos combatientes. Le agradecí de
corazón y le dije “espero contar con muchos objetos a mi regreso, Hna. Tanaka, para
llevar adelante el Museo ICCM HC FCM.”
- En
el año 1977, luego de mi regreso de España, reinicié mis actividades en el
consultorio de reumatología, que luego pasó a ser Departamento, con la presencia de las primeras residentes
por concurso: la Dra. Yanira Yinde de Bogado y la Dra. Nelly Colmás, excelentes
colegas. Además, contamos con la ayuda de la Dra. Teresa Romero de Albreht,
quien llegó de España y pasó a ser la primera mujer que asistió a la ICCM. Además
de contar desde un principio con la ayuda de la Dra. Antonia Duarte y la Hna.
Tanaka, tuve la colaboración de la Señora Myrian Cacabelo (encargada del
fichero de la ICCM), de la Sra. Katita,
y de Papi Aguilera, quienes me acercaban objetos. Fue así que me adquirimos el
primer microscopio dato de los años 1950-1960
que se puede observar en las vitrinas del actual Museo Hospital de
Clínicas. Así también el fichero de los pacientes internados de las salas A de
mujeres y B de varones, libros de cátedras, historias clínicas de pacientes
internados en el año 1930 y otros numerosos instrumentales; máquinas de
escribir, instrumentos de laboratorio de la ICCM, y el escritorio del profesor
Dr. Carlos María Boettner.
Fotografía del Prof. Addario por Silvio Rojas.
Extraída de http://www.abc.com.py/especiales/fin-de-semana/la-lucha-de-un-hombre-1622353.html
Una anécdota
En setiembre
de 1977 inicié el traslado de los objetos recolectados a mi casa, para repararlos
de a poco, pues además de médico, soy carpintero.
En agosto
del año 1979, mi hermano César me obsequió un coche Ford Havery, y en seguida
hice un curso para obtener la habilitación y el carnet de conducir.
Hacía un
lindo día de sol cuando cargué los objetos en el asiento trasero y en el
valijero del coche; al último grupo lo ubiqué sobre el techo del mismo. Esto lo
hice en horario de la siesta, luego de que salieran los profesores rumbo a sus
respectivos domicilios. No quería que me vieran, era yo un perfecto ladrón, un
ladrón que daría a luz un Museo.
En las calles
25 de Mayo y Brasil, sin querer, apreté el acelerador, y los objetos que
estaban en el techo se me cayeron. Nadie me ayudó, los bocinazos se dieron y la
gente me lanzaba improperios. Estos objetos y sobretodo los de madera, los
reparé con lustre y quedaron como nuevos.
Esperé mucho
tiempo para inaugurar el primer Museo de la I° C.C.M., pues mi plan, como hijo
de la cátedra, era habilitarlo en el año 2003, en conmemoración a los 50 años
de la cátedra. Se organizó por esas fechas un gran encuentro, y pude ver a mis profesores e
instructores por última vez, ya que luego, estos fallecieron.
Aquí tuve la
ayuda del Prof. Dr. Ernesto Arrúa Torreani, gran amigo y colega.
Nos pusimos
en campaña y se consiguió la colaboración del laboratorio Indufar, por
intermedio del bioquímico Humberto Simón.
También
colaboraron grandemente Katita, Myrian, Papi, y las enfermeras de la Cátedra. Igualmente
el Arquitecto Luis, la arquitecta Cabrera y todo el plantel de mantenimiento
que en tiempo récord instaló todo el Museo. El mismo se inauguró el 3 de
diciembre del 2003. Contribuyó con su aporte musical el Prof. Felipe Sosa.
La Dra.
Esperanza Martínez aportó el almuerzo y los arreglos florales.
En el Museo
actual se exhibe un cartel alusivo al festejo del cincuentenario de la 1ra CCM
y su museo.
*El texto aquí trascrito forma parte de una entrevista realizada por Lisa Di Benedetto al Prof. Salvador Addario en febrero del 2018.
martes, 5 de junio de 2018
Memorias del Homenaje a Médicos y Estudiantes de Medicina que han servido en la Guerra del Chaco (1932-1936)
Antecedentes
La idea de realizar un homenaje a médicos y
estudiantes de medicina que prestaron servicio en la Guerra del Chaco fue original
del Prof. Dr. Salvador Addario Bentrón. En su proyecto, pretendía realizar una
convocatoria vía periódicos impresos, llamando a familiares y amigos de éstos a
brindar información y objetos que les hayan pertenecido.

Es así que se puso en marcha el Homenaje, y el día
20 de abril del 2017 se lanza la convocatoria a familiares vía redes sociales,
y desde ese momento se abrió un camino que destinaría a un abanico de recuerdos
y emociones, cuestión inevitable cuando se trabaja con memorias.
El
Proyecto
El homenaje consistía en un evento que se llevaría a
cabo el día 15 de junio del 2017, en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias
Médicas sede Sajonia. En dicho momento se esperaba contar con la presencia de
un expositor o expositora, que brinde datos sobre el Servicio de Sanidad en
Guerra, además de la participación de los familiares, de las autoridades y
estudiantes de la institución. Asimismo, se adicionaría una infografía en la
galería de la Guerra del Chaco del Museo del Hospital de Clínicas en homenaje a
los Sanitarios fallecidos en Guerra.
Se contactó con el periodista y cineasta Manuel
Cuenca, quien tras la invitación, se abocó a indagar registros audiovisuales
del Servicio de Sanidad en Guerra para llevarlo a presentación el día del
evento.
El proyecto fue trabajado en ejes que se derivaron
en tareas específicas. Esto consistió en:
1.
Prensa
Se utilizó redes sociales y elementos trasmedia para la convocatoria a familiares de los homenajeados. Asimismo, se mandó gacetillas de prensa a los medios de comunicación local e institucional.
Se utilizó redes sociales y elementos trasmedia para la convocatoria a familiares de los homenajeados. Asimismo, se mandó gacetillas de prensa a los medios de comunicación local e institucional.
2.
Investigación
Se recolectó y clasificó el material bibliográfico
necesario, a modo de brindar información al público y de contextualizar el
evento. Desde este eje se confeccionó lo que sería la infografía para la
galería de la Guerra del Chaco. Consistió específicamente en encontrar los
nombres de los sanitarios fallecidos en combate, las circunstancias, indagar
sobre tratamientos en la guerra, materiales que utilizaron, sanitarios destacados,
entre otros.
3.
Organización
logística
Se visualizó todo lo necesario para el Homenaje.
Posteriormente se planificó y se confeccionó un Calendario, con fechas y tareas específicas. Cada reunión permitía
que el equipo humano estuviese al tanto de los avances y obstáculos que se iban
atravesando.
3.2.Gestiones
de coordinación con otros departamentos de la institución (Dpto. de
Administración, Dpto. de Planificación, Dpto. de Información Académica, Decanato).
Consistió en la limpieza y mantenimiento de las instalaciones del Museo y del
Aula Magna; consecución en calidad de préstamo de herramientas para proyección
audiovisual; compra de materiales para la instalación y el homenaje;
invitaciones a las autoridades y público interesado; gestión con la Banda de la
Policía Nacional “Los Vigilantes”, refrigerios.
3.3.Trabajo
con los familiares: recepción de llamadas, recolección de datos, recolección de
fotos y objetos.
Aquí se debe tener en cuenta también la parte
subjetiva que conlleva acercamiento a los familiares. El buen trato, la
escucha, el valor hacia las historias que narraban desde su experiencia, son
cuestiones humanas que formaron parte del trabajo.
4.
Montaje
Consistió en la clasificación de los objetos por
nombre de los Sanitarios. Posteriormente la curaduría e instalación en la ex
Sala de Unidad de Cuidados Intensivos UCIA.
martes, 28 de febrero de 2017
Museo del Hospital de Clínicas en la página de la SENATUR
La Secretaría Nacional de Cultura y Turismo promueve el turismo interno y promociona las distintas alternativas culturales disponibles para visitar. Entre ellas, ha adicionado al Museo Hospital de Clínicas, lo cual es un honor.
Entrando al link, se puede encontrar además, otros sitios de interés cultural y turístico.
http://visitparaguay.travel/v1/alternativas/47-museo-del-hospital-de-clinicas
miércoles, 22 de febrero de 2017
Aspiran declarar como Patrimonio Cultural al Museo del Hospital de Clínicas
Con la intención de declarar como Patrimonio Nacional Cultural al Museo del Hospital de Clínicas, su directora Teresita González, invitó al ministro de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), Fernando Griffith, a realizar un recorrido por las instalaciones del antiguo nosocomio, relatando la historia de la medicina paraguaya.
El Museo fue inaugurado en el 2014, aunque ya se venía preparando desde el 2012, año en que se hizo la mudanza desde el antiguo edificio situado en el Barrio Varadero, al nuevo hospital, en la ciudad de San Lorenzo.
El recopilado de documentos y objetos lo inició el Prof. Dr. Salvador Addario, ideólogo de la creación del museo, explicó la directora, quien fue relatando la historia de la medicina paraguaya desde sus inicios, con las técnicas utilizadas por los guaraníes y los conocimientos que tenían nuestros nativos acerca de propiedades curativas de las plantas medicinales, que se remonta de la época precolombina. Luego el encuentro de dos mundos donde se mezclaron ambas culturas y también surgieron nuevas enfermedades tanto para los indígenas como para los españoles.
Así también en el recorrido se incluye la explicación de los primeros hospitales del país, la medicina utilizada en tiempos de la Colonia, durante los gobiernos de José Gaspar Rodríguez de Francia, Carlos Antonio López, la Guerra contra la Triple Alianza, y la Guerra del Chaco.
El museo adquiere una modalidad bastante dinámica y pedagógica, ya que goza con utensilios utilizados por los médicos paraguayos, así también las infografías que relatan los hechos históricos, además se pueden apreciar las fotografías que reflejan la cotidianeidad del Hospital de los Pobres que luego se convirtió en un Hospital Escuela emblemático de nuestro país.
Si bien oficialmente este conocido nosocomio fue creado en 1927, el mismo se originó con las Hermanas Vicentinas, en 1894, cuando se llamaba Hospital de la Caridad, denominándose más tarde San Vicente de Paul, para convertirse en un breve tiempo, en Hospital Nacional, y por último Hospital de Clínicas como lo conocemos en la actualidad. El mismo pasó a depender de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Asunción.
Las instalaciones del museo, que está abierto a todo público, es visitado principalmente por médicos paraguayos residentes en el exterior, extranjeros y estudiantes tanto niños como jóvenes, ávidos de conocer la historia de la medicina del Paraguay.
Igualmente, en el mismo se pueden ver fotografías de todos los decanos de la Facultad de Medicina y cuenta con una Galería denominada de Los Egresados, donde se encuentran los nombres de todos los médicos que cursaron en la mencionada casa de estudios, desde 1903, primera promoción de estudiantes de medicina en Paraguay hasta el 2012, año de la mudanza en el predio del Campus de la UNA, en San Lorenzo.
“Nuestra intención es hacer un intercambio con la Secretaría Nacional de Cultura para que puedan brindarnos ayuda en el tema patrimonial y museológico, ya que consideramos que será un enriquecimiento muy importante, y permitirá conservar y proteger una parte fundamental de nuestra historia”, resaltó Teresita González.
Fuente: http://www.cultura.gov.py/lang/es-es/2017/01/aspiran-declarar-como-patrimonio-cultural-al-museo-del-hospital-de-clinicas/
#SabíasQué?
#SabíasQué? es una herramienta comunicacional del Museo Hospital de Clínicas, que a través de afiches brinda breve información sobre tópicos relacionados a la medicina y a la historia de la medicina.
Esperemos que lo disfrutes y que despierten tu curiosidad.
El Museo Hospital de Clínicas atiende al público de lunes a viernes, de 08:00 a 12:00 hs.
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